Manuel Torino fue destinado a la plaza Independencia hace 13 años. Y asegura que lo que más lo impactó fue la explosión que se produjo en septiembre del año pasado: volaron ocho bancos y, aunque parezca increíble, aún no se aclaró qué ocurrió aquel mediodía.

Manuel es empleado de la empresa 9 de Julio. Llega todas las mañanas a las 5 y, junto a tres compañeros, se encarga de la limpieza del paseo hasta la siesta. Los reemplazan otros compañeros, que se quedan hasta la noche. Incluso de madrugada se barre la plaza. No hay dudas de que ellos son los indicados para contar qué ocurre en ese paseo.

"Durante la época de clases, los chicos ensucian los bancos o los rompen con las patinetas. También está el problema de las personas que vienen a pedir: tiran basura en cualquier lado y no les importa nada. Uno les dice las cosas de buena manera y ellos responden mal. Los turistas nos felicitan por nuestro trabajo, pero lamentan que la gente no sea más cuidadosa", relata antes de empezar a barrer.